En “18 Crónicas Patagónicas”, el territorio se convierte en un escenario ideal para narrar experiencias personales destacadas por su profundidad emocional, sensibilidad y honestidad.
La Patagonia existe, muchas veces, como postal más que como territorio. Pero en algún momento, esa representación se rompe y aparecen las preguntas sobre quiénes viven ahí, cómo es su rutina y qué personas sostienen ese paisaje.
Desde la perspectiva universitaria —como uno de los actores perjudicados, en constante confrontación y referente histórico de la resistencia juvenil— nos preguntamos por las formas de acción en la vida pública actual. ¿Se han vuelto menos audaces? ¿Dónde ha quedado la irreverencia que solía definir a las juventudes (no sólo) universitarias?
Graciela Podestá es militante peronista desde sus 16 años, con un padre conservador y una madre gorila, eligió seguir los pasos de su tío peronista.
Luego de estar en “retiro activo” con sus compañeros, los tiempos actuales los han llamado para estar presentes y apoyando los valores que tanto han defendido.
A partir de la aprobación, en junio de 2024, de la Ley Bases algunas empresas estatales pretenden ser privatizadas y yo trabajo en una de ellas: Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), específicamente la que provee de agua y saneamiento a la Ciudad de Buenos Aires y a varios municipios del conurbano.
ILVA Porcellanato es una empresa ceramista que opera, u operaba, en el Parque Industrial de Pilar desde 1992. El acampe a sus puertas cuenta 45 días de protesta y comenzó luego de que a sus trabajadores y trabajadoras les sea negado el ingreso a la planta. ¿Qué me trajo hasta acá?
La merienda y todo aquello me dejó unos tintes de amargura. Nadie escribe sobre las historias de las veredas, ni de las manos que la forjaron y tampoco de las cabezas que la planificaron, ¿será este el llamado a la aventura?
Evita decía que Perón formaba parte de ese grupo muy pequeño —“muy pequeño”, aclaraba— de los hombres que conceden un valor extraordinario a todo aquello que es necesario hacer. Creo que ser cronista es eso: primero creer necesario el viaje, luego convertirlo en la razón de tu vida, volverlo extraordinario porque es necesario para vos. Perón era, en cierto modo, un cronista de la vida. Hoy es el día de mi viaje.